Columnas de opinión
Cada lunes una columna sobre el futuro que ya empezó: vigilancia, algoritmos, poder y resistencia humana. Por Rolando Fryderup, escritor chileno desde Pucón.
R. F. Krause
Universidades de elite abren talleres para enseñarles a personas de 22 años a lavar su ropa, pagar el arriendo y no quebrar el primer día del mes. El analfabetismo funcional de los jóvenes ya es un negocio millonario.
Lloran porque la Academia Sueca 'le robó' el Nobel a Borges y festejan un 'afano' en el Mundial. Miden la grandeza nacional en trofeos de fútbol porque hace generaciones que no producen un brillo intelectual serio.
William Shatner, el Capitán Kirk, viajó al espacio en 2021 a bordo de la cápsula New Shepard de Blue Origin.
En la escuela rural de Rari, en la Región del Maule, llueve dentro del aula. El techo tiene goteras que el municipio promete arreglar cada verano y olvida cada invierno.
Dónde naces determina si vives cincuenta u ochenta y cinco años. No es genética, no es mérito, no es suerte.
En la Avenida Alonso de Córdova, en Santiago, hay restaurantes donde una cena para dos cuesta lo que una familia chilena promedio gasta en una semana de alimentación completa.
Naciste debiendo. Antes de que respiraras, tu país ya había comprometido tu futuro con bancos internacionales y fondos de inversión.
Douglas Rushkoff, teórico de medios, cuenta que fue invitado a una reunión con cinco millonarios en un resort de exclusividad extrema.
Doce horas de pie, embalando cajas en un almacén logístico a las afueras de Santiago. Al final del mes, el sueldo no alcanza para el arriendo, la locomoción y la comida de una familia de tres.
Peter Thiel, el cofundador de PayPal y paladín del libertarismo tecnológico, financió el Seasteading Institute con un sueño: construir ciudades flotantes en aguas internacionales, fuera de la juris...
En un supermercado de Santiago puedes comprar una botella de agua de glaciar patagónico a seis mil pesos.
Vives a quinientos metros del barrio rico. Puedes ver las copas de los árboles podados con precisión quirúrgica desde la ventana de tu departamento.
¿Tienes derecho a negarte a un tratamiento médico? ¿A rechazar una vacuna?
En 2024, la Organización Mundial de la Salud advirtió que la probabilidad de una nueva pandemia en las próximas décadas no era una posibilidad sino una certeza estadística.
En abril de 2020, un hombre en Ecuador intentó salir del hospital donde había sido tratado por covid.
Sin tu certificado, no puedes viajar en tren, no puedes entrar a un hospital como visitante, no puedes renovar tu licencia de conducir, no puedes inscribir a tu hijo en la escuela.
En enero de 2021, las autoridades de Shijiazhuang, una ciudad de once millones de personas en China, sellaron barrios enteros con vallas metálicas y puestos de control militares.
En marzo de 2020, Corea del Sur lanzó una aplicación de rastreo de contactos que identificaba a cada persona con la que habías estado cerca en los últimos catorce días.
En enero de 2022, Austria aprobó una ley que hacía obligatoria la vacunación contra el covid para todos los mayores de dieciocho años.
Antes de entrar a tu oficina, un escáner infrarrojo te lee la temperatura. Si está por encima de 37.3 grados, no pasas.
En abril de 2022, los residentes de Shanghai despertaron con barreras metálicas en las puertas de sus edificios.
En 2021, Francia implementó el passe sanitaire: sin él, no podías entrar a un restaurante, a un cine, a un museo, ni siquiera a un centro comercial.