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Territorio

Espejos por Recursos: El Nuevo Saqueo del Mar

Rolando Fryderup · 10 de mayo de 2027 · 3 min de lectura

Cientos de barcos factoría depredan el Pacífico Sur y el Atlántico. Cambiamos oro por jibia y calamar gigante. Crónica sobre el extractivismo pesquero que vacía los mares latinoamericanos mientras los gobiernos miran para otro lado.

Rolando Fryderup Krause

Escritor · Pucón, Chile

Nos dijeron que el colonialismo y el intercambio asimétrico de oro por baratijas eran historias sepultadas en los libros escolares del siglo XVI. Pero se equivocaron.

Hoy asistimos a una actualización tecnológica del mismo saqueo, una distopía ecológica donde barcos pesqueros de flotas de aguas distantes están depredando el mar de Latinoamérica bajo la absoluta pasividad de gobiernos anestesiados. Cambiamos el oro por nuestra riqueza marina: la jibia, el calamar gigante y el equilibrio de la biodiversidad. A cambio de infraestructura portuaria barata y promesas de inversión de superpotencias, entregamos la soberanía de nuestros océanos por el equivalente moderno a espejos y artilugios de plástico.

La magnitud del asalto es apocalíptica. Cientos de buques factoría operan como una muralla flotante que succiona los caladeros desde el Pacífico Sur hasta el Atlántico. La crónica de Infobae América Latina documenta la operación de casi 400 barcos extranjeros frente a las costas de Perú y Ecuador, una flota fantasma que vacía los caladeros mientras las comunidades costeras ven cómo se les va el sustento de siglos en cuestión de meses.

El colmo del descaro logístico ha sido denunciado en investigaciones independientes lideradas por el especialista Milko Schvartzman y difundidas por medios de investigación como BíoBíoChile, donde se exponen incursiones no autorizadas dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) y un uso desmedido de los puertos locales como principal base de reabastecimiento en Sudamérica. Al mismo tiempo, en el Atlántico, reportes de Mercopress confirman prácticas de "lavado biológico" que camuflan capturas ilegales en la frontera de la denominada "Milla 201". Ya vivimos en una versión distópica de la pesca industrial donde el ecosistema alimentario es sacrificado por puro pánico a perder ventajas comerciales.

La pregunta incómoda es esta

¿Seguiremos siendo la región ingenua que entrega su vida biológica a cambio de artilugios tecnológicos y deuda extranjera? ¿O seremos capaces de levantar una resistencia unificada para defender el último gran tesoro de nuestro continente?

El análisis completo y los datos satelitales sin filtros están en el capítulo del fin de semana de mi columna. Encuéntralo ya en mi web.

Fuentes

#territorio #pesca #extractivismo #medioambiente #pacífico sur #flota china