Tecnología
El arte está en peligro. ¿El monstruo de la tecnología o un simple cambio de paradigma?
La Premio Nacional Cynthia Rimsky dice que el arte está en peligro. ¿Es la IA el monstruo, o es otro cambio de paradigma como el daguerrotipo en 1839?
Rolando Fryderup Krause
Escritor · Pucón, Chile
# El arte está en peligro. ¿El monstruo de la tecnología o un simple cambio de paradigma?
Esta semana, Cynthia Rimsky, ganadora del Premio Nacional de Literatura 2026, respondió una pregunta bastante simple: ¿cómo ve actualmente a la literatura chilena?
"La veo con buena salud, inquieta, viva, lo que echo de menos son posiciones y acciones colectivas para defender los derechos adquiridos y repensar otros. Hoy la cultura, las artes, están en peligro, no solo en Chile".
La frase da para discutir.
Rimsky no explicó exactamente cuál es ese peligro. Podemos imaginar varios.
Uno está frente a nosotros todos los días: la inteligencia artificial.
Hoy una máquina puede escribir, dibujar, componer música, diseñar una portada o generar una fotografía en segundos. Puede hacerlo barato, rápido y con un resultado que muchas veces es suficientemente bueno.
Y mientras discutimos sobre eso, aparecen casos todavía más extraños.
Anthropic, la empresa detrás de Claude, desarrolló el llamado Project Panama. Compró millones de libros físicos, cortó sus lomos, escaneó sus páginas y utilizó ese enorme archivo para desarrollar sus sistemas de inteligencia artificial.
También podemos leer las palabras de Rimsky desde la política. El mundo está viviendo cambios importantes y en varios países han surgido gobiernos que cuestionan políticas culturales, financiamientos públicos y derechos que parte del mundo artístico consideraba consolidados.
Quizás Rimsky hablaba de eso.
Quizás hablaba de todo junto.
Pero cada época ha sentido alguna vez que una nueva tecnología podía destruir el arte.
En 1839 apareció públicamente el daguerrotipo. Una máquina podía hacer algo que durante siglos había dependido del trabajo de un pintor.
El retrato cambió para siempre.
Muchos pintores perdieron una parte importante de su mercado. Otros utilizaron la fotografía como herramienta. Aparecieron nuevas formas de pintar, nuevas búsquedas y finalmente nuevas formas de arte.
La fotografía terminó convirtiéndose también en arte.
Y hay algo todavía más difícil de destruir.
Incluso durante algunas de las guerras más miserables de nuestra historia, cuando escaseaba el pan y sobraba la muerte, hubo tinta.
Se escribieron diarios, poemas, cartas, cuentos y novelas.
Mientras hubiera alguien dispuesto a contar lo que estaba viviendo, alguna forma de arte permanecía ahí.
Por eso quizás la discusión actual está mal planteada.
El problema más urgente puede estar en quién controla las obras, quién cobra por ellas, quién puede vivir de crear y qué ocurre cuando una máquina aprende utilizando millones de trabajos humanos.
La tecnología probablemente seguirá avanzando.
El arte también.
Entonces queda una pregunta bastante más incómoda:
¿Está realmente el arte en peligro o estamos viviendo otro cambio de paradigma?