← Volver a columnas

Política

El memorial borrado

Rolando Fryderup · 30 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Wikipedia editada por gobiernos. Historia reescrita en tiempo real.

Rolando Fryderup Krause

Escritor · Pucón, Chile

# El memorial borrado

Wikipedia editada por gobiernos. Historia reescrita en tiempo real. No es ciencia ficción: es lo que está sucediendo mientras lees esta columna. En 2023, investigadores de la Universidad de Caltech identificaron que direcciones IP vinculadas a gobiernos habían realizado decenas de miles de ediciones en Wikipedia en múltiples idiomas. Rusia, China, Irán, Arabia Saudita y hasta democracias como Estados Unidos e Israel modificaron entradas para adaptar la narrativa a sus intereses. El memorial digital de la humanidad está siendo borrado y reescrito, no por un dictador con borrador, sino por burócratas con conexión wifi.

Los ejemplos son abundantes. Direcciones IP del Senado de Estados Unidos han editado páginas de políticos para eliminar información comprometedora. La BBC documentó cómo cuentas vinculadas al gobierno saudí modificaron entradas sobre Jamal Khashoggi tras su asesinato. En China, donde Wikipedia está bloqueada pero Baidu Baike cumple una función similar, las entradas sobre Tiananmén, Tíbet y Xinjiang son editadas constantemente para alinearse con la versión del Partido. Y en Rusia, tras la invasión de Ucrania, se modificaron entradas sobre la historia compartida de ambos países para justificar la guerra.

Lo que está en juego no es un artículo de enciclopedia: es la memoria colectiva. Wikipedia es la fuente de referencia más consultada del planeta. Es el primer lugar donde buscan millones de estudiantes, periodistas y ciudadanos comunes cuando necesitan información sobre un hecho histórico. Si la versión que encuentran ha sido manipulada, la historia que aprenden es falsa. Y si la historia es falsa, las lecciones que extraen son equivocadas. George Orwell lo escribió y lo repito porque sigue siendo verdad: quien controla el pasado controla el futuro.

Como escritor de distopías, la reescritura de la historia en tiempo real me parece más escalofriante que cualquier ficción. En mis novelas, el régimen controla los archivos estatales. Pero en la realidad, el archivo es abierto, colaborativo y supuestamente auto-regulado. La ironía es amarga: la misma apertura que hace de Wikipedia una herramienta extraordinaria de conocimiento la hace vulnerable a la manipulación. Cualquiera puede editar, incluidos los gobiernos con equipos dedicados y recursos ilimitados. La comunidad de editores voluntarios hace lo que puede, pero es una asimetría desigual.

El memorial borrado no es solo un problema de Wikipedia. Los archivos digitales de periódicos pueden ser modificados sin dejar rastro. Los videos de YouTube pueden ser eliminados por denuncia gubernamental. Los posts de redes sociales desaparecen con un clic. En la era analógica, un libro quemado dejaba cenizas. En la era digital, un registro eliminado no deja nada. La desaparición es perfecta, invisible, total. Y si la memoria es digital, el olvido puede ser programado.

Esa es la distopía que estamos viviendo: una donde la historia no se destruye, se sobrescribe. Y la sobrescritura, a diferencia de la destrucción, no genera indignación: la nueva versión simplemente sustituye a la anterior sin dejar huella del cambio. La defensa de la memoria digital exige archivos inmutables, versiones permanentes, registros que no puedan ser alterados retroactivamente. Exige también ciudadanos que verifiquen, que comparen, que desconfíen de la versión única. Porque la historia que se puede reescribir en tiempo real no es historia: es propaganda con fecha de actualización.

Rolando Fryderup Krause · Escritor · Pucón, Chile

#desinformacion #medios #verdad