Poder
Cuando el Poder le Teme a una Pregunta
La libertad de prensa en el mundo cayó a su mínimo histórico en 25 años. El caso del comunicador español Vito Quiles —orden de captura tras abordar a la primera dama por corrupción— es solo el síntoma más visible de una enfermedad global.
Rolando Fryderup Krause
Escritor · Pucón, Chile
Porque hay un poder que domina las instituciones, controla los relatos oficiales, vive blindado todo el día… pero no sabe responder una pregunta incómoda, tolerar la crítica o simplemente rendir cuentas de su propia plata. El reciente y polémico caso del comunicador Vito Quiles en España —quien enfrentó una orden de búsqueda y captura tras abordar directamente a la primera dama por sus causas de corrupción— encendió las alarmas internacionales. Esto no es un hecho aislado. Es el síntoma de una enfermedad global.
Los datos oficiales son demoledores. El Índice Mundial de la Libertad de Prensa elaborado por la organización Reporteros Sin Fronteras revela que la libertad de informar en el planeta ha caído a su nivel más bajo en los últimos 25 años. Un colapso sistémico donde la seguridad nacional se utiliza habitualmente como un arma de represión legal contra el periodismo independiente. El nuevo informe de RSF, "Cuando la seguridad nacional se convierte en arma", documenta cómo los periodistas son perseguidos, encarcelados, vigilados, forzados al exilio e incluso asesinados en nombre de la estabilidad.
Ningún país parece estar a salvo de esta deriva autoritaria. España se ubica en el puesto 36 del ranking mundial debido a la asfixiante polarización de sus esferas de poder. Estados Unidos se desangró hasta la posición 64 tras años de ataques institucionales a reporteros, mientras que Argentina retrocedió al puesto 98 bajo un clima de abierta hostilidad desde la administración central. Estos datos, replicados por la Global Investigative Journalism Network, confirman una tendencia global que no distingue ideologías: el poder prefiere reporteros dóciles.
Mientras los gobiernos perfeccionan sus maquinarias de propaganda, el verdadero reportero estorba. Nos quieren dóciles, obedientes y disponibles para aplaudir; pero no necesariamente informados para cuestionar.
La pregunta incómoda es esta
¿Estamos ante el fin definitivo de la prensa libre? ¿O frente a una ciudadanía dormida que olvidó que defender al periodista es defender su propia libertad?
El análisis completo y el desglose de los datos están en el capítulo del fin de semana de mi columna. Encuéntralo ya en mi web.
Fuentes
- [1] eldiario.es — Caso Vito Quiles
- [2] Reporteros Sin Fronteras España — Clasificación Mundial de Libertad de Prensa
- [3] RSF — "Cuando la seguridad nacional se convierte en arma"
- [4] Global Investigative Journalism Network — RSF 2026 cae a mínimo histórico de 25 años